Comenzaremos este Blog con una experiencia personal. En 2017 tuve la suerte de participar en el programa Erasmus. Mi destino fue la ciudad de Kristiansand, la quinta ciudad más grande del país nórdico con 80.000 habitantes. En mi estancia realicé dos periodos de prácticas como profesora en Educación Primaria. Al comenzar, lo primero que llamó mi atención fue su próxima relación con el medio ambiente. Por ello, antes de contar mi experiencia y visión de este peculiar sistema educativo, me parece importante explicar el término "Friluftsliv".
¿Cómo es la educación en Noruega?
El término “Friluftsliv” representa la tradición de vida natural y vida al aire libre. La palabra significa literalmente vida al aire libre, es el sentimiento de disfrutar al aire libre, hace
referencia a un símbolo de identidad cultural. En educación Primaria los niños/as destinan
largas horas a actividades al aire libre. La relación entre la vida urbana y el medio rural tomó
direcciones diferentes para España y Noruega (Smehaugen, 2001). Este apartado se centra en
explicar este proceso de presencia de la naturaleza en el ámbito educativo noruego. En España
la educación al aire libre no está incluida como tal en el currículo, por eso las experiencias
infantiles dependen de la voluntad de los docentes y por ello es difícil establecer una norma
general para todos los centros. Outdoor education o educación al aire libre es un método de
aprendizaje basado en la experiencia interdisciplinar que tiene lugar al aire libre. Requiere todos
los sentidos y relaciones involucrando personas y recursos naturales (Priest, 2010). En el S.XIX comenzó una fuerte tradición en educar acorde a los valores y usos del aire
libre en Noruega. El curriculum nacional ha puesto más énfasis en las últimas décadas en apoyar
la tradición de una vida activa al aire libre. El acercamiento se produjo a partir de 1980 con la
primera “naturbarnehager”, traducido como jardín de infancia de la naturaleza. En 2001 el
gobierno publicó una guía para regular las instalaciones y salidas al aire libre. Las escuelas
infantiles instauraron rápidamente una rutina en la que niños y niñas están la mayoría del tiempo
fuera de cualquier establecimiento independientemente de las condiciones meteorológicas. Un
famoso dicho noruego dice “no hay mal tiempo, sino mala ropa”, todos/as tienen ropa adecuada
para cada situación. Los padres y madres también fomentan las salidas, están de acuerdo en que
los niños/as deben de acostumbrarse al bosque. En pocas palabras, defienden que una infancia
feliz está directamente relacionada a pasar mucho tiempo al aire libre. Es estipulado que el
profesorado debe destinar un día por semana a educar en el exterior. Algunos de los motivos de
esta peculiar política es acercar a los más pequeños/as a la conciencia medio ambiental,
aprendizaje directo de la flora y fauna, y disfrute en el campo para continuar con la tradición.
Aprender en un entorno lejos del centro escolar es jugar al aire libre, mejorar su concentración,
memoria, y crecimiento de habilidades. Se incluyen actividades como ir al bosque, a una isla,
hacer hogueras, juegos con elementos naturales, cuidado del entorno, trepar árboles,
predominan aquellas con objetos sencillos que desarrollen su creatividad, pero sobre todo
aprender de manera práctica. Se les permite jugar con lodo, palos, y piedras ya que además de
ser un aprendizaje natural, en relación con las teorías mencionadas, se refuerza su sistema
inmunológico. La universidad de Oslo lo describe como una situación de aprendizaje adaptada
en la que los estudiantes experimentan a través de la emoción, la actividad y la alegría desde una
perspectiva curricular transversal holística (Maagero y Simonsen, 2008).
En el contexto noruego, niños y niñas interactuaban de manera totalmente libre y
diferente con su entorno. Esto solo es posible en un
contexto que incite el descubrimiento. Los niños y niñas se ven
privados de momentos individuales con su entorno por miedo, presión o falta de tiempo.
La educación ambiental es un fuerte pilar educativo presente a diario.
Maagerø, E. Simonsen, B. (2008). Norway: Society and Culture. Kristiansand: Portal Forlag
Priest, S. (15 de julio de 2010). Redefining outdoor education: a matter of many relationships.
The journal of environmental education. Recuperado de:
https://doi.org/10.1080/00958964.1986.9941413
Smehaugen, A. (2001). Inclusion & exclusion in culture, learning and education. Estocolmo:
Institute of international education, Stockholm University
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